Landrú en la Biblioteca Nacional

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La Biblioteca Nacional le abre las puertas a Landrú. Días atrás quedó inaugurada una vitrina homenaje, ubicada en el tercer piso, con material del humorista. Se trata, además, de un adelanto de la muestra que se podrá ver en la Sala Lugones de la biblioteca entre noviembre de 2017 y marzo de 2018.

El deseo de realizar una muestra y un homenaje a Landrú nacieron hace un año, cuando en la inauguración de la muestra De Tapas, en La Plata, Alberto Manguel, director de la Biblioteca, se concentró en la portada de la revista Tía Vicenta allí exhibida. “Hay que hacer una muestra exclusiva de Landrú”, dijo Manguel en ese momento.

“La vitrina recrea la línea y el ambiente de las viñetas de Landrú y exhibe, muy escuetamente, toda su producción como editor, de 1957 a 1977, con una porción de sus producciones para la industria de la música, portadas de elepés, partituras de los Tururú Serenaders”, cuenta José María Gutiérrez, director del Archivo de Historietas. Y agrega “si se piensa que esta intervención es una especie de “participación por fallecimiento” creo que hemos logrado hacerla en el tono justo que merece Landrú: está en las antípodas de la solemnidad y la pacatería”.

La muestra, que está en etapa de producción, va a ampliar los contenidos de la vitrina buscando recrear el tono, el particular toque -desopilante, absurdo, filosamente cuestionador de los tics y los presupuestos formales- de la magia de Landrú. “Tratándose de una producción de la Biblioteca y de su Archivo de Historietas y Humor Gráfico, no vamos a dejar de presentar algunas piezas raras, perdidas para la historia”, adelanta José María.

Sobre el trabajo cotidiano de la Biblioteca, José María detalla: “Landrú es ineludible, su figura y su nombre aparecen regularmente en cualquier tarea, ya que es una parte sustancial de medio siglo de humor gráfico argentino. De a poco vamos recuperando su producción como editor”. Porque, como describe un texto escrito por Manguel y que contextualiza lo exhibido en la vitrina, “Landrú era miembro de ese distinguido grupo de perspicaces sociólogos que incluyen a Marcial en Roma, Jonathan Swift en Gran Bretaña, Daumier en Francia, Quino y Oski en Argentina. Su sentido del humor puede hacernos olvidar la profundidad de sus observaciones y la certeza de sus críticas que satirizan los percances de nuestra historia reciente”.