15 ilustres años

Este domingo 5 de agosto de 2018 se cumplen quince años de la declaración de Landrú como “Ciudadano Ilustre” por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Para homenajearlo nuevamente, qué mejor que jugar con las palabras, el significado de los números, los guiños cómplices y el humor y terminar el primer párrafo de esta nota en su honor con esta frase: “Landrú, el niño bonito e ilustre”.

 

¿Quién puede negar que durante sus 94 años Landrú no dejó salir a su niño interior? La sorpresa, la frescura y lo sencillo, siempre presentes en sus chistes, bien pueden haber sido obra de ese niño que él llevaba dentro.

 

¿Y lo “ilustre”? Adjetivo que le calza a la perfección por muchos motivos. Destacado, reconocido, importante, distinguido. Así fue él y su extensa obra, que plasmó en diversas publicaciones por más de 60 años. Por eso, el 5 de agosto de 2003, rodeado de colegas, autoridades y familiares, recibió la declaración de “Ciudadano Ilustre” en el Salón Dorado de la Legislatura porteña.

 

Como era de esperar, la ceremonia de semejante reconocimiento estuvo lleno de palabras de elogio y también ingeniosas. Las primeras, a cargo de Faruk, Garaycoechea y Zerpa. Y las últimas, salieron de su boca: “Ciudadano ilustre significa ser ilustrado, pero yo leo una noticia en un diario y la misma en otro, y resultan diferentes. Esa desinformación me lleva a considerarme un desilustrado. De modo que creo que han cometido un error, pero prometo luchar para llegar a ser ilustradísimo”, dijo Landrú, despertando las risas de todos.

 

Lo que Landrú no sabía esa noche era que el errado era él. Y más de 60 años haciendo reír con su humor eran, y siguen siendo, la mejor prueba ilustrada de ello.

 

Con su particular mirada y su humor absurdo e ingenioso, Landrú marcó un antes y un después en el humor gráfico argentino. Y reflejó de manera original la realidad política, social y cultural del país y del mundo. A lo largo de su extensa carrera, atravesó gobiernos democráticos y de facto, y de distinto signo político.

 

Sus dibujos y caricaturas de trazos simples, junto a su humor repleto de ironía y absurdo y sin recurrir a malas palabras, le permitieron construir un estilo propio, difícil de igualar dentro del mundo del humor en la Argentina. Así dio vida a emblemáticos y queridos personajes, como Tía Vicenta, Jacinto W., el señor Cateura, las “chicas bien” María Belén y Alejandra, el peculiarmente reflexivo Ricardo Fox y el gato que siempre ríe y aparece al lado de su firma.

 

Su humor no solo se plasmó en el papel de diarios y revistas como Clarín, El Mundo, La Nación, Gente, Somos, Para tí, El Gráfico, Don Fulgencio, Cascabel, Vea y lea, entre otras, sino también en los libretos de los programas de Tato Bores, en las letras de las canciones de la banda Jacinto W y Los Tururú Serenaders y guiones de films.

 

Así que si el 5 de agosto festejamos los 15 de Landrú, el niño bonito e ilustre, para el 2023, cuando cumpla los 20, no nos quedará otra opción que hacer una gran fiesta gran para brindar por cinco años ilustres más. Por supuesto, una fiesta Clase A.