La historia de un dibujo de Landrú

Hace unos días, recibimos a Juan Pablo Magdaleno –sobrino de Landrú- en nuestra fundación, para hacernos una donación muy especial dispuesta por un amigo suyo. Se trata de un dibujo del gato de Landrú junto a una gatita vestida con accesorios típicos de la moda de los años 70, como un par de botas de taco alto y un cinturón ancho.

La obra pertenecía a Gonzalo Pérez Constanzó, amigo de la infancia y compañero de colegio de Juan Pablo Magdaleno. En aquellos años, Landrú solía ir de visita a la casa de su hermana Raquel, madre de Juan Pablo, y por lo general estaba su sobrino con algún amigo. En una de esas visitas, coincidieron Landrú, Juan Pablo y su amigo Pérez Constanzó, quien aprovechó la situación para pedirle un dibujo con dedicatoria. Landrú sacó un marcador negro, tomó un papel que tenía a mano y le regaló el dibujo del gato y la gatita, firmado y con el siguiente texto: “Para Gonzalo. Landrú”.

Gonzalo Pérez Constanzó conservó con mucho cariño el dibujo durante toda su vida. Con el paso del tiempo, decidió enmarcarlo y colocarle un vidrio para protegerlo y poder transportarlo, ya que viajaba con frecuencia. Tanto era el afecto que le tenía al dibujo de Landrú, que lo llevó siempre consigo en sus viajes a Washington, Madrid y Santiago de Chile, ciudades en las que vivió debido a su trabajo.

Gonzalo falleció en mayo de 2018. Unas semanas antes de morir, llamó a Juan Pablo para encomendarle que ese dibujo fuera donado a la Fundación Landrú, donde estaría mejor resguardado. Así fue que la familia de Pérez Constanzó le entregó luego el dibujo a Juan Pablo para que se cumpliera la voluntad de Gonzalo. Poco después, Juan Pablo contactó a su primo Raúl Colombres, presidente de Fundación Landrú, para contarle esta pequeña historia que nos pareció digna de difundir.

Actualmente el dibujo, que se encuentra en excelente estado de preservación, ya forma parte del archivo físico de Fundación Landrú. Nos encargaremos de protegerlo y conservarlo tal como su dueño hubiera querido.