Bandera a cuadros para este ejemplar

Cuando Claudio Bellezze me llamó para ofrecerme una caja con libros de poesía gauchesca propios y de su padre Leonelo, no dudé en confirmarle la recepción por mi parte ya que esa literatura no puede desestimarse aunque no sea de la más leída ni comercializada en estos tiempos. Libros de todas las décadas con versos telúricos ocupaban ese recipiente devenido en precaria biblioteca itinerante. Claro que no todo quedaba en ese menester. Había además una publicación en un costado, puesta como a la fuerza, bastante maltratada en ese trajín, que me llamó la atención y enseguida quité del lugar para saber -como el mismísimo pueblo porteño aquel 25 de Mayo de 1810- ¿de qué se trataba? Y oh, sorpresa, ¡sorpresón! para no andar con vueltas… porque era un ejemplar de la revista Patoruzú, que la editorial Dante Quinterno entregaba periódicamente a través de la distribución pertinente en los puestos o a través del periplo rutinario de cada canillita que repartía a domicilio. Me shockeó la tapa nomás. Recordé mis años de la niñez cuando la esperaba ansiosamente en la casa de mi prima Elsa que me la facilitaba siempre. Después la fecha me inmovilizó bastante: Año XXXIII, Nº1690, 27 de junio de 1970 ¡1970! ¡Estaba a casi medio siglo! ¡No podía ser tanto tiempo! ¡Y ella ahí impertérrita e ingenuamente delante de mí! Pero me decidí sin pensarlo y avancé superando cada página y descubriendo cada firma de un dibujante fundamental de la historieta argentina. Hasta que apareció el Señor Landrú ¡en varias páginas alternando textos desopilantes con viñetas idem! De no creer. Entonces superé esa edición completa con la felicidad de un niño como aquellas veces en la casa de mi prima. Y ya estaba comunicándome con mi amigo juvenil Edgardo para que evalúe ese ejemplar. Él se deshizo en mensajes de whatsapp canalizando los altos instintos al leerla. Le propuse visitar a la gente amiga de la Fundación Landrú para donarla a ese maravilloso, majestuoso y digno archivo documental de la obra del Señor Juan Carlos Colombres. Hecho que concretamos en la tarde porteña el lunes 27 de mayo pasado muy bien recibidos por el Señor Raúl Colombres, hijo del afamado humorista gráfico y la joven comunicadora Josefina Ros Artayeta, con quienes compartimos una amena charla sobre nuestra santafesina ciudad de Rafaela, la historia de esta revista donada, los libros de mi amigo escritor acompañante, y por supuesto, las inefables travesuras impresas del Señor Landrú. Mientras escuchábamos de algún rincón del ambiente señorial sotto voce: ¡Vote Tía Vicenta! con la voz muy parecida a la de una señora madura.

 

PD: la revista la adquirió Claudio Bellezze cuando salió a la venta hace casi medio siglo. Y me dice estos días: “Maravillosa. Muy buena y de todo, no solo humor. La esperaba cuando salía. Una adicción”.

Raúl Alberto Vigini

30-05-19

Este texto fue escrito por Raúl Vigini, periodista y director del suplemento cultural La Palabra, que se publica semanalmente en el diario La Opinión de Rafaela de la ciudad de Rafaela, Pcia. de Sta. Fe.

¡Muchas gracias por la donación, Raúl!

 

Sección “Periodismo Antiguo”, por Landrú. Publicada en la revista Patoruzú Nº1690, junio de 1970.