El crucero del humor

Como podrán imaginar, trabajar en Fundación Landrú tiene sus ventajas. Reírse con el humor de Landrú es una de las más frecuentes y, por supuesto, también una de las más obvias (¡¿quién permanece indiferente ante uno de sus chistes?!). Revivir, a través de su inteligente mirada, la historia argentina y mundial es otra. Y alegrarse la tarde conociendo a viejos y entrañables amigos del humorista es otra más.

Por suerte, esto último está pasando seguido. Porque entre los muchos seguidores de Landrú que, por esas cosas de la vida, tienen material para donar a la fundación, también hay amigos del humorista. Elvira do Amaral es una de ellas. Y, en su paso por Buenos Aires, decidió acercarse para compartir un dibujo original y dos fotos y contarnos sobre su amistad con Landrú.

 

Gonzalo Colombres, sosteniendo el cuadro con la viñeta original autografiada por Landrú, Elvira do Amaral y Raúl Colombres.

Varios años y océanos atrás

A Landrú y Margarita, su esposa, les gustaba mucho viajar. Durante muchos años pasaron los veranos en Mar del Plata, a donde iban en auto. Luego cambiaron por otra playa, la de Punta del Este. Y cuando a los 75 años Landrú decidió que no quería manejar más, comenzaron a hacer viajes en crucero, por el Caribe, el Mediterráneo y sur de Argentina y Chile.

En 1998 se embarcaron en el Odysseum, con destino a Punta Arenas (Chile), pasando por las Islas Malvinas. Allí, en aguas internacionales y en el milenio pasado, nació la amistad con Elvira y su marido, Juan Carlos Peña. Ambas parejas disfrutaron juntas no solo las vistas desde el crucero sino las entretenidas cenas, donde se fue forjando una amistad que duró muchos años, en las que compartieron muchos otros planes más juntos. Por supuesto, en una de esas cenas transatlánticas, Elvira no pudo evitar pedirle un dibujo a Landrú, quien lo hizo y se lo obsequió días después. “Para Elvirita, con cariño de Landrú!”, dice en la cálida dedicatoria.

 

Dibujo original dedicado por Landrú.

Hoy Elvira vive en Madrid desde hace siete años, y vivió 25 años en París. A pesar de la distancia con Argentina y del paso de los años, el recuerdo de su amistad con Landrú sigue intacto. Por ello este de 4 marzo se concretó su visita a nuestras oficinas. Quería que el dibujo fuera digitalizado, para preservarlo del paso del tiempo y para que fuera incorporado a los archivos de la fundación. 

Un misterio develado

Además, Elvira aportó dos fotos tomadas durante el crucero de 1998. En ambas se la ve a ella, a su esposo y a su hijo, junto a Landrú y Margarita. Apenas las tuvimos en nuestras manos, la sorpresa fue instantánea. ¡Entre las fotos personales de Landrú, que ya son parte del archivo de la fundación, hay una igual a la que nos estaba mostrando Elvira y de la que desconocíamos la identidad de algunos de sus integrantes! Claro, eran Elvira, Juan Carlos y su hijo quienes acompañaban a Landrú y Margarita en esa imagen.

Crucero Odysseum, 1998.

Gracias, Elvira. Ahora sabemos sus nombres –y su entrañable vínculo con Landrú– y podemos completar la ficha técnica de la foto que ya es parte de nuestro archivo digital. 

Gracias, Elvira, por acercarnos este material y compartir tu historia con nosotros. Esperamos que muchos más sigan tu ejemplo, hayan sido amigos o no de Landrú, y se contacten con la fundación para acercarnos cualquier material que tengan con chistes, textos, fotos y demás del humorista. Porque el arduo trabajo de recuperar la extensa obra de Landrú es más sencillo si lo hacemos entre todos.