
El conflicto por las Islas Malvinas es una de las disputas más persistentes de la historia argentina. A lo largo del tiempo, ha combinado tensiones diplomáticas, intereses estratégicos y un episodio bélico decisivo en 1982.
Esta cronología recorre sus principales hitos para entender su origen, el desarrollo de la guerra y por qué sigue siendo un tema vigente.
La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas se remonta al siglo XIX, cuando el Reino Unido ocupó las islas en 1833, y continúa hasta hoy en el plano diplomático.
Génesis de una disputa histórica
Según la ONU, el archipiélago es uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité Especial de Descolonización. Desde 1965, es considerado un territorio de soberanía pendiente entre el Reino Unido, que lo administra desde 1833, y Argentina, que reclama su devolución.
A diferencia de otros territorios, las islas no contaban con población originaria al momento de la ocupación europea. Los primeros visitantes fueron marinos de Francia, el Reino Unido y España, que llegaron a las islas con intereses expansionistas.
Todavía no se pudo establecer qué navegante europeo las divisó por primera vez. Las islas figuran en mapas desde 1502, cuando Américo Vespucio avistó un archipiélago que algunos historiadores identifican como Malvinas, aunque no hay evidencia concluyente. Se atribuye a Andrés de San Martín, piloto de la expedición de Magallanes, el primer registro cartográfico de las islas, datado en 1520, aunque no existe un mapa específico atribuido directamente a él en las fuentes principales. Y el 4 de febrero de 1540, un barco español capitaneado por Alonso de Camargo, llegó a las islas Malvinas y permaneció allí hasta el 3 de diciembre.

Por su parte, los ingleses sostuvieron hasta bien entrado el siglo XX que John Davis descubrió las islas en 1592, y en ese dato fundamentó sus derechos de soberanía. Sin embargo, el gobierno y los historiadores británicos modernos reconocen que el tal Davis no las descubrió, dado que para esa fecha las islas ya aparecían en numerosos mapas españoles.
La primera visita incuestionable fue realizada en 1600 por el marino neerlandés Sebald de Weert, quien a bordo del Gelcof recorrió las islas Jasón, al noroeste de la isla Gran Malvina.
Francia vs España
A principios del siglo XVIII, los franceses organizaron sucesivos viajes de exploración a las Malvinas. El 15 de septiembre de 1763 una expedición francesa comandada por Louis Antoine de Bougainville zarpó del puerto francés de Saint-Maló con el objetivo de establecer una colonia en Malvinas. Llegó a las islas el 31 de enero de 1764 y en marzo construyó el fuerte militar de Puerto Luis, que tenía una población de 29 colonos. Volvió a Francia para buscar más provisiones y colonos y a principios de 1765 llegó con 130 colonos. Además, exploró la costa patagónica en busca de madera.
En 1767, España reclamó la soberanía sobre la colonia francesa en las islas y alcanzó un arreglo diplomático con Francia que incluyó una compensación económica de 618.108 libras tornesas. Inmediatamente, se nombró a Felipe Ruiz Puente como gobernador y desde ese momento se sucedieron 32 gobernadores que residían en Puerto Soledad y dependían directamente de las autoridades españolas residentes en Buenos Aires. La ocupación española terminó como resultado de la invasión napoléonica y la independencia de las colonias americanas.
Argentina vs Inglaterra
En 1816 nuestro país se declaró independiente de España y el gobierno de la provincia de Buenos Aires tomó posesión de las islas en 1820. Argentina sostiene que el Reino Unido no realizó reserva de soberanía al firmar en 1825 el aún vigente Tratado de amistad, comercio y navegación —interpretación que el gobierno británico no comparte. En 1823, se le concedió a Luis María Vernet la explotación de recursos de las islas y el 10 de junio de 1829 se creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas con asiento en la isla Soledad y jurisdicción indefinida en las islas adyacentes al cabo de Hornos. Desde allí vigilaba de cerca la actividad de barcos balleneros.
La captura de tres barcos estadounidenses culminó en el ataque de la corbeta de guerra Lexington de los Estados Unidos, que destruyó las instalaciones de Puerto Soledad. Indefensas las islas, el 2 de enero de 1833 llegó la fragata de guerra británica HMS Clio, cuyo capitán, un tal Onslow, comunicó que iba a reafirmar la soberanía británica y retomar posesión de las islas en nombre del Reino Unido. Las fuerzas británicas desembarcaron e izaron su pabellón.
La guerra de Malvinas (1982)
Durante el siglo XX, Argentina y el Reino Unido mantuvieron sucesivas rondas de negociación diplomática sin llegar a un acuerdo. En 1965, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 2065, que reconoció la existencia de la disputa de soberanía e instó a ambas partes a negociar una solución pacífica. Las conversaciones se prolongaron durante los años 70, pero ningún gobierno logró desanudar el conflicto.
La tensión escaló abruptamente en la madrugada del 2 de abril de 1982, cuando la dictadura militar encabezada por el general Leopoldo Galtieri ordenó el desembarco de tropas argentinas en las islas —Operación Rosario— y restableció la administración argentina bajo el mando del general Mario Benjamín Menéndez. Al día siguiente, la primera ministra británica Margaret Thatcher despachó una flota hacia el Atlántico Sur. El Consejo de Seguridad de la ONU exigió el repliegue argentino; la diplomacia fracasó y el conflicto derivó en un enfrentamiento armado.

El conflicto duró 74 días. Entre sus episodios más cruentos se encuentran el hundimiento del crucero ARA General Belgrano el 2 de mayo —323 muertos—, y la posterior pérdida del destructor británico HMS Sheffield. Los combates terrestres finales se libraron en los alrededores de Puerto Argentino: Monte Longdon, Monte Tumbledown y Monte Harriet fueron los últimos bastiones. El 14 de junio de 1982, el general Menéndez firmó la rendición argentina. El conflicto dejó 649 soldados argentinos muertos, 255 británicos y 3 civiles isleños. La derrota aceleró el fin de la dictadura militar y Argentina retomó el camino democrático en 1983.
La disputa hoy
Desde 1983, el Comité Especial de Descolonización de la ONU aprueba cada año, por consenso, una resolución que insta al Reino Unido y a Argentina a reanudar las negociaciones de soberanía. El Reino Unido, sin embargo, mantiene su posición de no reabrir negociaciones sobre soberanía, argumentando que la decisión depende de la voluntad de los habitantes de las islas.
Argentina mantiene el reclamo como política de Estado a través de todos sus gobiernos democráticos. La Constitución Nacional de 1994 incorporó en su Primera Disposición Transitoria la recuperación de las islas como “objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”, condicionada al respeto del modo de vida de sus habitantes y al derecho internacional. El gobierno de Javier Milei ratificó esa posición en enero de 2024 y nuevamente ante la Asamblea General de la ONU en septiembre de ese año.
Cada 2 de abril, Argentina conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Las islas siguen siendo uno de los 17 territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización de la ONU. La cuestión de la soberanía permanece abierta.
Como no podía ser de otro modo, Landrú también dio su visión a través de viñetas tan precisas como oportunas. Sus ilustraciones sobre Malvinas siguen siendo utilizadas como recurso didáctico: incluso hoy, docentes de Historia las incorporan en sus clases. Dejemos, por un momento, que hable el humor.
Más de cuatro décadas después de la guerra, Malvinas sigue siendo un tema central en la memoria colectiva, la política y la identidad argentina.

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